Otros lugares que destacan especialmente por tener fiestas de Carnaval son Oruro en Bolivia, Barranquilla y Pasto en Colombia, Venecia en Italia, Nueva Orleans y Móbile (Alabama) en Estados Unidos, Trinidad, Aruba, Curazao, El Callao, Carúpano, Maturín en Venezuela y Montevideo en Uruguay. En Alemania, Colonia, Düsseldorf, Maguncia y Múnich son bastante conocidas por sus celebraciones de carnaval, desfiles y bolas decoradas, que en el sur de Alemania se denominan fasching. En Francía, en la Riviera francesa, el Carnaval de Niza es uno de los más importantes.

El Carnaval de Nueva Orleans: Mardi Gras es el nombre del carnaval que se celebra en Nueva Orleans, Luisiana (EEUU). Su nombre deriva del francés, que se traduce directamente al español como "martes gordo", (semejante al Jueves Lardero español) pero se denomina tradicionalmente como "martes de carnaval". Mardi Gras es propiamente el desfile que tiene lugar el último día aunque, muchas veces, se le asocia con toda la temporada.

El Carnaval de Oruro (Bolivia) es una celebración pagana que la iglesia celebra como la festividad de la Virgen del socavon realizada en Oruro (Bolivia), que coinciden con las fiestas de Carnaval. La característica principal de la celebración consiste en la representación de varias danzas de carácter folclórico en honor de la Virgen del socavon. La principal de estas danzas es la La Diablada, aunque también destacan: Los Caporales, La Morenada, Los Suri-Sicuris, la Llamerada, la Kullawada, Waca-Waca, Pujllay, Tinku etc.
Esta festividad fue declarada Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intagible de la Humanidad por la UNESCO en el año 2001.

El Carnaval de Niza es una fiesta popular que ha adquirido, desde finales del siglo XIX, un renombre internacional por la calidad de sus prestaciones, la audacia de sus elecciones y la originalidad de sus animaciones. Además de 20 carrozas decoradas, los corsi se componen de 600 cabezudos, charangas y bandas musicales. Todos los años, desde 1873, los artesanos carnavaleros compiten por tres premios: carrozas, cabezudos y personajes aislados.
Las compañías de teatro callejero animan al público a participar en las diversas mascaradas lanzándoles lluvias de confetis multicolores y serpentinas, convirtiéndose en los actores inevitables de un Carnaval imaginativo. Inmensos paneles luminosos ilustran el tema elegido para el Carnaval y rodean la plaza Masséna: millares de bombillas de todos los colores parpadean apenas cae la noche, ofreciendo por sí mismas un espectáculo deslumbrante.
Las Batallas de Flores son una parte importante del Carnaval. Este espectáculo consiste en un desfile a lo largo del Paseo de los Ingleses, compuesto de 20 carrozas, todas revestidas con flores frescas entre las que destacan las mimosas - símbolo de Niza - siendo los productores locales los que proporcionan el 90% de estas flores.
La noche del último domingo de Carnaval, como ordena la tradición, se quema su Majestad Carnaval en una hoguera, bien en el mar, bien en la playa. La colina del Castillo también se abrasa, iluminada por innumerables luces de bengala que aumentan el resplandor de los fuegos de artificio sobre el mar, terminando las festividades de Carnaval con una apoteosis de luces.